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miércoles, 18 de julio de 2018
TRIDUO DE DON BOSCO
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- Por: Merceder Mateos
BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE D. BOSCO 1815 - 2015

La familia salesiana de Valdepeñas ha vivido y celebrado la festividad de D. Bosco desde el corazón y con la alegría que el carisma salesiano nos transmite. Como viene siendo costumbre en nuestra comunidad de Valdepeñas dicha celebración ha consistido en el triduo del carisma salesiano y la celebración de la Eucaristía el día 31 de enero.

La finalidad de esta celebración ha querido ser la de crear familia en torno a la impresionante figura de  D. Bosco y lo hemos hecho en un ambiente de recogimiento pero festivo a la vez. Tenemos claro que somos parte viva y activa de esa “rama” que pertenece a este nuestro gran árbol de familia, siendo el carisma de D. Bosco la savia que nos alimenta y nos une.

Comenzamos el triduo el día 28 de enero y en él reflexionamos sobre las palabras que el Rector Mayor, don Ángel Fernández Artime, dirigió a toda la Familia Salesiana el 16 de agosto del 2014. Nos llama la atención como destaca, sobre todo, el sentido del Bicentenario siendo ya este 2015 “un año jubilar para los treinta grupos que forman esta gran familia” por lo tanto es un “año de gracia” que queremos vivir en la Familia Salesiana con un profundo sentimiento de gratitud al Señor. Al igual que a D. Bosco nuestra predilección por los jóvenes, nos anima a reforzar nuestro compromiso y seguir trabajando entre ellos en los distintos ambientes de nuestra ciudad.

En este primer día las Antiguas Alumnas, nos cuentan su experiencia con los niños del “Proyecto Sueños”. Una labor al más puro estilo de D. Bosco y que consiste en atender las carencias educativas tanto escolares como sociales de niños cuya edad oscila entre los 6 y los 12 años; un niño que asiste a este proyecto, recibe una atención en sus deberes escolares, una educación en valores morales y sociales, y como no, una buena dosis de “educación” salesiana donde no pueden faltar los juegos y las actividades de patio, y la guinda que corona toda esta magnífica labor y nunca mejor dicho lo de guinda, son las estupendas meriendas que les preparan.

Día 29 de enero: El tema principal a meditar en este segundo día del triduo es el “Carisma Salesiano”, pero siempre sin perder de vista esa luz, ese faro que nos guía: “Como D. Bosco, con los jóvenes, para los jóvenes”, de hecho tenemos que volver a las palabras que el Rector Mayor pronunció en su aguinaldo refiriéndose a este hecho como una “hermosa herencia espiritual” y a pesar de todo esto hemos de saber que dicho carisma no es propiedad nuestra, ni de los salesianos y ni tan siquiera de toda la Familia Salesiana, es un regalo que el Espíritu Santo ha hecho a la Iglesia a través de D. Bosco. Nos ayuda a comprender y a reflexionar sobre todo este asunto San Pablo en 1º Corintios 12,  4-11; nos habla que hay “diversidad de carismas pero un solo Espíritu…Por mediación y la intercesión del Santo Espíritu en nosotros, D. Bosco sigue presente en nosotros y su “sueño” sigue avanzando por caminos asombrosos.

Prueba de ello es el testimonio que hoy nos dejan los Cooperadores Salesianos, los Hogares Don Bosco, ADMAS; su trabajo pastoral se realiza desde el carisma salesiano pero en las distintas parroquias de nuestra localidad, como por ejemplo en la Asunción de Nuestra Señora, en el Santo Cristo de la Misericordia…Su pastoral de trabajo está centrada básicamente en los niños y jóvenes, formándolos para que puedan recibir su primera comunión y la confirmación. Esta labor, se coincide en ello, no está exenta de dificultades y sacrificios pero la satisfacción obtenida a cambio deja en el olvido los malos ratos pasados; pero sobre todo hemos aprendido en ver en estos niños y jóvenes a Cristo. Aparte de trabajar con los niños y jóvenes, se realizan diversas tareas tan necesarias para que dichas parroquias funcionen correctamente.

Día 30 de enero, es el tercer día del triduo que estamos celebrando en honor a D. Bosco. “Me basta que seáis jóvenes para amaros”, Don Bosco, no dio un paso, ni pronunció una palabra, ni acometió empresa que no tuviera por objeto la salvación de la juventud. Don Bosco, aparte de vivir por y para los jóvenes, comprendió que si su “sueño” tenía que prosperar tenía que rodearse de gente de su confianza, de colaboradores y cooperadores de su proyecto. De hecho sus últimas palabras fueren a sus queridos hijos: “Quereos mucho como hermanos y no os faltará nunca la ayuda de Dios y de Mª Auxiliadora”.

Don Bosco, más que crear un equipo, creó una familia, la gran Familia Salesiana; y él sigue intercediendo por ella desde el cielo, ¡él camina realmente entre nosotros! Como en estos días que venimos celebrando el triduo, volvemos a escuchar las palabras del Rector Mayor que resuenan claras y fuertes en la proyección del video Strenna, al finalizar, nos sorprende con la analogía de la concha marina; como en algo tan pequeño se puede escuchar la inmensidad del océano, como en el ser humano, tan pequeño, tan insignificante se puede escuchar la inmensidad de la Palabra de Dios, su amor…de este maravilloso mensaje se hacen eco los Animadores de la Pastoral del Tiempo libre de nuestra casa, nos sorprenden con esta preciosa oración hecha poesía y que se titula

DÉJAME SER CONCHA, SEÑOR:

Mi corazón Señor, lleva el sonido de tu voz.

Si quiero escucharte, me basta acercar mi oído a tu pecho

y allí encuentro que he sanado mis emociones

con las melodías de tu voz.

 

Aún estando lejos de ti,

mi alma guardará tu resonancia.

Tu voz ya es parte de mi corazón.

Acerca tus ojos a mis pupilas

y oiré tus besos dentro de mi alma.

 

 

¡Déjame ser concha, Señor!

Deja que mi ser sea capaz de recibir

Toda la riqueza del otro como REGALO.

Déjame convertirme en DON para los niños y jóvenes.

Haz que sienta la necesidad de

compartir con los demás todo lo que tengo.

 

Dame la certeza de mi vacío si Tú no me llenas…

De ser cáscara inútil sin amor…

 

Una vez finalizada esta oración, los Animadores de la Pastoral de Tiempo libre (padres, profesores y jóvenes) nos comunican su experiencia de compromiso con los niños y jóvenes de VALBOSCO, Su misión  al igual que todas las experiencias contadas anteriormente está centrada totalmente en la formación de niños y jóvenes, siendo sus momentos fuertes el Grupo Vida´S, el oratorio y el centro juvenil, fiel reflejo de lo que D. Bosco hacía con sus “amados jóvenes”.

 

El  31 de enero, ¡por fin!. Para los que pertenecemos a la Familia Salesiana lo tenemos grabado en nuestro ADN y como no puede ser de otra forma, damos un verdadero sentido a estos tres días dedicados a orar y reflexionar sobre el “carisma y el legado” de D. Bosco, con la celebración de la sagrada Eucaristía, todo lo que hemos orado, reflexionado, nuestras experiencias, nuestras fatigas y alegrías se lo presentamos a Cristo, ponemos en el altar nuestro “sueño” común , el gran “sueño” de D. Bosco y le hemos pedido que en este bicentenario de su nacimiento nos conceda su alegría, su amor por los jóvenes y que nuestros pasos, nuestras palabras y nuestro trabajo tenga siempre como objeto: La salvación de la juventud.

 

Conclusión: Cuando todos subieron a la barca, Don Bosco tomó el mando de capitán y dijo a los jóvenes: María es la estrella de mar, no abandona a quien confía en Ella. Pongámonos todos bajo su manto, Ella nos librará de todo peligro y nos llevará a puerto seguro. ¡Ella lo ha hecho todo en nuestras vidas!

 

Juan Antonio López Sánchez.

Cooperador Salesiano y Hogares Don Bosco

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